miércoles, 1 de septiembre de 2010

La nueva etapa creativa de Pablo del Barco

Hemos estado desayunando Pablo del Barco y yo en un café del centro de Sevilla, conversado largamente sobre nuestros proyectos con una nota melancólica de su Burgos natal, con apunte a Antonio L. Bouza,  (cuya cordialidad sentí en la ciudad castellana la pasada semana santa). La mítica galería que dirige, Factoría del Barco, abrirá la temporada próximamente con una exposición colectiva de fotógrafos chilenos contemporáneos, y él mismo por otra parte, es el comisario de una exposición titulada Sevilla y los Machado que se realizará el próximo 3 de noviembre en el convento de Santa Clara de esta ciudad. Dentro del mundo de la plástica ha abierto con su socio Antonio una tienda de materiales de pintura frente a la Facultad de Bellas Artes de la calle Laraña.




Dentro de sus proyectos literarios, en navidad saldrá un libro con narraciones y poemas sobre su último viaje a Japón, país este al que guarda tanto afecto y se encuentra en prensa su estudio sobre el poeta y narrador brasileño Joaquim Machado de Assis (1838-1908), escritor que se inicia en el romanticismo para avanzar hacia un realismo machadiano diríamos neorrealista, obra que editará la Fundación Biblioteca Literatura Universal (BLU), una faceta, la edición, que Pablo cultiva por afinidad estética con los autores trabajados, de esta manera, editando Alma y Ars Moriendi (Cátedra), reivindicó también la obra de Manuel Machado, mucho más rica y versátil que la de su hermano Antonio, pero caído en desgracia debido sobre todo (en su opinión) a quedarse relegado en Burgos al estallar la guerra civil, cosa que le estigmatizó, aparte del contexto burgués en el que vivía. Manuel Machado siente Sevilla de una manera similar a la que Pablo del Barco la siente y la vive, adusto burgalés transterrado por la fascinación de Sevilla, esta ciudad es para él una una amante consentida en sus caprichos que se hace perdonar por su gestos cariñosos. Realmente Pablo del Barco y Sevilla se compenetran muy bien, porque definitivamente, ambos se necesitan.
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