domingo, 6 de octubre de 2013

La música es el origen de la vida


Todo es cuestión de música en las emociones y en la vida toda.

La música se sustenta sobre el ritmo. Cualquiera que éste sea porque el ritmo de las emociones y el de la percepción es muy personal y creativo. Muchas veces no sabemos cuál es el ritmo, pero lo hay (es un misterio) y rige nuestra biología y la naturaleza desde la eternidad.




En el origen de los tiempos, había una música sin ritmo que era el caos hasta que se acompasó al latido del tiempo y de nuestro corazón. Así los días, arracimados en meses y estaciones del año siguen su ordenado ciclo que atiende a un ritmo preciso y universal, igual que la atmósfera y los astros siguen su enigmático ritmo.


La primera palabra que el hombre emitió fue un sonido: una nota musical. Las palabras siguen un ritmo en el fluir de la voz y del pensamiento, en la prosa y en la poesía.

En el arte, es el ritmo de los elementos lo que crea el estilo y las sugestiones de nuestra mente.

La composición marca el ritmo de la pintura en la mirada y en la percepción.

De la misma manera, la ciencia y la historia responden a la sucesión de realidades concretas en la noria del tiempo.

Y nuestra vida, arroyo continuo del tiempo en secuencias diversas que convergen en un mismo plano de la realidad que va haciéndose.

Saber marcar el compás. Saber respirar. Ahí está todo. 


Imagen: Óleo de Sacramento Guillén
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