domingo, 20 de octubre de 2013

Música de cámara para abrir el otoño en Zafra

El pasado sábado nos encontrábamos de nuevo en el Pabellón Central de la Feria para abrir la nueva temporada de las Juventudes Musicales de Zafra, inauguradas con el cuarteto de Praga Ensemble Martinu (Flauta, piano, violín y violonchelo) que interpretó una serie de piezas breves de diversos autores. Era de ver que el repertorio era en su mayoría obra de autores contemporáneos como Scerba, Kurz, Temi y Piazzola (sin faltar piezas de Mozart, Chopin, Weber, Dvorak o Ravel).




El concierto sacudió el ronroneo otoñal de la noche lloviznante con una ejecución vibrante y colorista del grupo, liderado por el flautista Miroslav Matjka, quien logró de su instrumento un fraseo contudente en la Marcha turca de Mozart muy complicado de conseguir, así como las cuerdas supieron adaptarse muy bien al cromatismo del piano.

Esta mañana de domingo al entrar en el café habitual de la Avenida de la Estación me he encontrado tomando té a un chico (tal vez de mi edad), algo corpulento, rubio y lacio con rostro travieso y sonrosado, de rasgos eslavos. Era el flautista Miroslav. Él también me había reconocido así que aproveché para hablar con él en inglés, felicitándole por su actuación. Él seguirá de gira por España unos días más, hoy domingo en Zamora y la próxima semana por algunas ciudades del norte.

Seguro que la nueva temporada de las Juventudes Musicales nos deparará conciertos provechosos y sorpresas estimadas dentro y fuera de la sala con la presencia de grupos como el Ensemble Martinu, cuya música rompió la somnolencia otoñal de este mes de octubre.

domingo, 6 de octubre de 2013

La música es el origen de la vida


Todo es cuestión de música en las emociones y en la vida toda.

La música se sustenta sobre el ritmo. Cualquiera que éste sea porque el ritmo de las emociones y el de la percepción es muy personal y creativo. Muchas veces no sabemos cuál es el ritmo, pero lo hay (es un misterio) y rige nuestra biología y la naturaleza desde la eternidad.




En el origen de los tiempos, había una música sin ritmo que era el caos hasta que se acompasó al latido del tiempo y de nuestro corazón. Así los días, arracimados en meses y estaciones del año siguen su ordenado ciclo que atiende a un ritmo preciso y universal, igual que la atmósfera y los astros siguen su enigmático ritmo.


La primera palabra que el hombre emitió fue un sonido: una nota musical. Las palabras siguen un ritmo en el fluir de la voz y del pensamiento, en la prosa y en la poesía.

En el arte, es el ritmo de los elementos lo que crea el estilo y las sugestiones de nuestra mente.

La composición marca el ritmo de la pintura en la mirada y en la percepción.

De la misma manera, la ciencia y la historia responden a la sucesión de realidades concretas en la noria del tiempo.

Y nuestra vida, arroyo continuo del tiempo en secuencias diversas que convergen en un mismo plano de la realidad que va haciéndose.

Saber marcar el compás. Saber respirar. Ahí está todo. 


Imagen: Óleo de Sacramento Guillén