jueves, 14 de agosto de 2014

La huella de Mallorca


Vuelvo a recorrer calmoso las laberínticas y ensoñecidas callejuelas del centro histórico de Palma, calladas en un silencio de sol y siglos, horizonte ocre que a trechos  aligera algún que otro patio entre adustos conventos y palacios, alegrando la luz en su despertar de geranios.

Recorro el encanto de Palma provinciana y romántica poblada de cafés decadentes flotando en la marejada del tiempo como un sueño inmóvil
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