domingo, 30 de noviembre de 2014

Los motivos del lobo, la carga de la (in)dependencia emocional en la pareja

Foto: Vaca Teatro


Aitana Sar, la directora de la compañía madrileña Vaca Teatro, es una chica inquieta y vibrante de respuestas precisas (como  refleja la entrevista que nos concedió para Madreselva) de ojos chispeantes y muy energética. Se encontraba redondeando los últimos flecos de la puesta en escena de la obra que ella misma había escrito junto a Nando Jiménez (asesorado por Fedra Muñoz) cuando me la encontré al llegar a la Sala Guirigai y tuve la oportunidad de saludarla un rato antes de la representación que iba tener lugar el 29 de noviembre a instancias de Zafra Violeta.

Los motivos del lobo es el título de esta obra protagonizada por José Muñoz e Inma Jiménez en una inquietante dramaturgia de roles opositivos (y antagónicos) que trata de indagar (ya desde su propio título) en las raíces de los hábitos machistas adquiridos en nuestra cultura mediterránea, que van degradando la convivencia de la pareja hasta estallar en el conflicto y la violencia que tantas víctimas está ocasionando.

Los actores protagonistas desarrollaron una actuación muy poderosa de gran expresión corporal en función de su rol dramático y crearon una atmósfera congestiva entre la autoironía, el humor más amargo y la denuncia explícita con una amplia gama de motivos que iban desde el más descarnado realismo a un lenguaje simbólico y onírico (es genial la escena entre el público, con el teatro a oscuras, de la mujer huyendo del foco de luz de la linterna con que el hombre trata de atraparla). 


Foto: Vaca Teatro


Los motivos del lobo analiza muy sutilmente la dependencia emocional establecida en la pareja que ocasiona la supeditación de la mujer nacida del desprecio cultural arraigado (y legitimado) en nuestra cultura, desarmada así de todo orgullo, asumiendo el papel de víctima que toda sociedad civilizada desea desterrar, causa sostenida por el Colectivo Zafra Violeta cuyos miembros (entre los que se encuentra la Sala Guirigai)  leyeron integrados en el escenario, junto a los actores varios lemas en favor de la igualdad de derechos y, en definitiva, en favor del cambio hacia una mentalidad más justa y auténtica donde nadie sea más que nadie y, que poco a poco, entre todos conseguiremos porque, en definitiva, el mundo nos pertenece a todos nosotros por igual, hombres y mujeres.   


Foto: Zafra Violeta




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