domingo, 28 de febrero de 2016

Trío Zaffire. Poesía sinfónica al viento del siglo XXI

Foto: Claudia Vázquez


La expresión musical dispone de una gran variedad cromática en función a la naturaleza sonora de cada instrumento que ofrece un sentido específico al planteamiento pensado por el compositor al escribir su pieza.

El Trío Zaffire, invitado por las Juventudes Musicales de Zafra, nos ha ofrecido en los Sábados Musicales del pasado 27 de febrero un memorable concierto fundamentado en el diálogo musical del piano de Sonia Mendoza Fernández, quien sostenía el diálogo en diversos tonos del saxofón y el clarinete de  Abraham Garzón González  y José Manuel García Martínez a lo largo de un repertorio muy ecléctico donde primaba la música contemporánea, al hilo de la sugestión poética en las obras Trío patético de Glinka ,el único clásico (en el sentido académico) del concierto; Lovers on celestial sphere, una especie de poema sinfónico contemporáneo escrito en el 2005 de Jun Nagao, basado en la mitología japonesa; un interesantísimo Tequila Saxoniana (2002) del mexicano Jorge Calleja para terminar con la luminosidad y la alegría mediterránea de Nino Rota en su obra Trío.

El Trío Zaffire abrió así en su actuación dinámica y precisa un ámbito expresivo muy estimulante a través de un repertorio contemporáneo que expresa bien la fusión de lenguajes como la base y la clave del arte contemporáneo.   

Foto: Claudia Vázquez

sábado, 27 de febrero de 2016

Música poetas, la palabra en acción

Foto: Manuel Marchena


La poesía tiene una eminente naturaleza musical como consecuencia de su huella ritual en la mente del hombre, el compás refuerza la memoria de la palabra, de la fórmula mágica, grabándonos en la mente nuestras señas de identidad como civilización en una dimensión telúrica y misteriosa.

El recital Música poetas realizado en el Centro Recreativo Segedano la noche del viernes 5 de febrero nos confirmó esta idea. El mismo título de este acto, la invocación a la acción poética desde la música nos daba una idea de la alianza natural y orgánica de poesía y música como fenómeno artístico. Pero en ese mismo título, Música poetas también se presentaba la poesía en su fenómeno social, como mensaje urgente y necesario en un mundo superficial que erosiona y diluye nuestra esencia humana.

Organizado por los componentes de La Oveja Negra Teatro en el acto que nos congregó a las 9 de la noche hubo poemas recitados, musicación de poemas y adaptaciones musicales sobre poemas de Lorca, Antonio Machado, Miguel Hernández, Ángel González, Gabriel Celaya y Blas de Otero de la voz de la profesora Karmele García Salmón y Sandra da Venda junto a la guitarra y la voz del polifacético Miguel Ángel del Ojo, presentados por los comentarios del profesor Alberto Morano.

Un manojo de poesía fresca de autores comprometidos con el ser humano. Poesía ahora más que nunca para respirar, una certera arma cargada de futuro nos han ofrecido los chicos de La Oveja Negra para que no olvidemos quienes somos pero ante todo y sobre todo para no olvidar lo que podemos ser.

domingo, 14 de febrero de 2016

Chema Villegas, piano en clave sostenido


Atemperar la ventisca y la lluvia agria de la tarde del sábado sólo era posible asistiendo al concierto de abono de los Sábados Musicales que programaron  el pasado 13 de febrero las Juventudes Musicales de Zafra en su sede del Pabellón Central del Recinto Ferial a las 20 horas.

El jovencísimo pianista Chema Villegas, no tiene siquiera 25 años y ya es profesor del conservatorio García Matos de Plasencia  (amén de experimentado concertista) desarrolló su técnica puntillista, sobria y contundente, en un puñado de obras del clasicismo francés (Philip Rameau y su Suite en re menor) para adentrarse en el romanticismo europeo a través de la Sonata en La bemol mayor de Haydn,  la Fantasía de Chopin pasando por los 8 valses poéticos y El amor y la muerte (dentro de la serie Goyescas) de Granados como parte de la sugestión crepuscular que Villegas consiguió en un concierto que consiguió levantar los ánimos de una tarde inclemente de lluvia y viento aunque (la verdad), dada la juventud del concertista, era de esperar un mayor riesgo en sus planteamientos, seguramente porque quería el triunfo seguro que sin duda consiguió convenciéndonos (e iluminándonos) a todos en su virtuosismo.    

Foto: Raúl Martínez