domingo, 29 de mayo de 2016

Dúo Mikhailova. Colorido álbum europeo


Foto: Claudia Vázquez


El dúo Mikhailova puso el broche de oro ofreciendo el 28 de mayo el último concierto de la temporada de los Sábados musicales, organizado por las Juventudes Musicales de Zafra.

Las hermanas Mikhailova (Victoria al piano y Elena al violín) desplegaron un repertorio muy sugestivo de gran cromatismo cuya primera parte ocupó en gran parte autores eslavos y rusos, en claro homenaje a sus influencias: Tchaikovsky, Rachmaninov, Kreisler (pero también Albéniz) y en la segunda parte hicieron un guiño a un autor español post-impresionista: Pablo Sarasate (muy vinculado al entorno francés) interpretando algunas de sus piezas.

Elena Mikhailova conseguía fraseos virtuosos de su violín en una ejecución corajuda pero muy precisa, acompañada al piano por su hermana Victoria, haciendo reposar el ritmo en sus compases y creando un contrapeso musical muy oportuno.


Las hermanas Mikhailova destilaron los ecos de un otoño evanescente junto al Danubio en su actuación, infundiendo color y ánimo para la nueva temporada.   

sábado, 28 de mayo de 2016

Fran Amador. Tensegridad, ácida cosmo-poesía



Tensegridad es un valor dentro de la arquitectura que garantiza la sujeción de los materiales en función a una tensión equilibradora de los elementos. Este es el principio que sigue Tensegridad, el  primer poemario de Fran Amador, persiguiendo la estabilidad emocional en nuestro mundo-torbellino lleno de urgencia y desvarío, y que ha sido presentado la tarde del 27 de mayo en la libreríaAtenea de Zafra.

El sentido cosmológico de la obra deriva en una nueva y replanteada Divina Comedia, estableciéndose en cinco partes que agrupan diversos cuadros escénicos guiados por el centauro Bai  (objetivando así la interpretación del poeta-protagonista).

Fran Amador disloca el lenguaje en metáforas surrealistas y delirantes creando una realidad claustrofóbica entre el bramor de las máquinas y las computadoras de una sociedad inhumana cercana al holocausto, como se encargan de señalar las ilustraciones Sergio Pinto Briones, Aldo Alcota, Arístides Rosell, Alfonso Reza y María Teresa Trasobares, todas ellas de una gran carga onírica en su figuración, artistas que consiguen una dinámica tensegridad junto a los textos.


Tensegridad es una reflexión poética que nos ayuda a recobrar la armonía dentro un mundo caótico, en donde el arte (lejos de ser anestesiante) significa proceso y cambio cuando es honesto y firme como lo es su autor, Fran Amador.


viernes, 13 de mayo de 2016

Jesús Carrasco, drama y psicología de la novela oculta


Foto: José Carlos Martínez (PPK)


Jesús Carrasco, austero y cordial, tiene un aire portugués acrecentado por su severo bigote y un hablar cadencioso e inteligente, como demostró compartiendo impresiones con los lectores el jueves 12 de mayo, invitado por el CPR de Zafra a un acto cuyo público abarrotaba la capilla del Parador de turismo de Zafra, desbordando las ya grandes expectativas de la propia organización (recordemos que este autor fue disputado finalista con su obra Intemperie en la anterior edición del premio Dulce Chacón).



Jesús Carrasco nos desveló el proceso de composición de sus novelas, basadas en una gran documentación sobre el terreno, impregnándose el autor de las sensaciones de aquello que narra además de situar espacialmente la acción que no gusta desvelar explícitamente a los lectores en el texto (salvo lo imprescindible) ya que, mantiene Carrasco, no quiere que el lector se desvíe de la dinámica  planteada por el autor.

                 

Una de las claves del éxito de sus novelas Intemperie (2013) y La tierra que pisamos (2016) a tenor de su autor sería que suponen el eslabón perdido con la emigración rural masiva durante los años del desarrollismo español, que nos ha sustraído del testimonio generacional de esa novela autóctona durante la etapa desde los años 50 a los 70 e incluso 80, recogiendo las ideas del ensayo La España vacía, obra de su amigo Sergio del Moral.

Confiamos en que Jesús Carrasco siga cosechando éxitos con su nueva obra La tierra que pisamos porque no deja de explorar la dimensión oscura del hombre en unas novelas donde nos reconocemos herederos de un territorio y de un sentimiento común buscando siempre la esperanza.




   

domingo, 8 de mayo de 2016

Duende Josele siembra la alegría en Zafra


Foto: Marely Mejías


Fiesta absoluta en el concierto del Duende Josele en ocasión de su presentación de LaSemilla, su primer disco en solitario, el pasado 7 de mayo en el Teatro de Zafra ante un público rendido a su actuación llena de fuerza y simpatía, que sedujeron desde el inicio al público que abarrotaba la sala y que se sintió muy cómodo en un ambiente muy familiar que Josele transmitió invitando a subir al escenario a algunos de sus más allegados, arropado por su magnífica banda de seis músicos, eficaces y contundentes.

José Manuel Díez, poeta y músico, tras su paso por El desván del duende, prosigue su éxito en solitario ahora con este disco La Semilla (sobre la que habló en Madreselva), música de autor neo-melódico  llena de influencias mediterráneas en donde se conjuga la rumba, el flamenco y otras influencias de tono más personal  deslizándose en letras muy cuidadas y poéticas donde está siempre presente el juego de palabras, defendiendo la libertad de vivir desde una posición lúdica, a veces irónica, pero siempre inflexible ante nuestra voluntad personal y colectiva.


Duende Josele hizo vibrar el Teatro de Zafra en un concierto que se recordará durante mucho tiempo en su energía y en la voluntad de ofrecernos una actitud positiva ante el rumbo de la vida que vamos creando. Precisamente de La Semilla surge todo, nos dice Josele, y también (cómo no) la vida, el sol y la alegría que nos espera cada mañana.

Foto: Radio Emisur