sábado, 9 de julio de 2016

Marsella, laberinto de luz





Largas avenidas de gente multicolor, urbano laberinto trepidante, destellos coloniales  suavizan el gesto severo de un antiguo imperio ilustrado en la perspectiva de una ciudad que, rendida a sus ofrendas, nunca descansa.




Puerto abierto al mundo desbordando luz. Risueño horizonte de  gaviotas y velada épica ensoñada que la marea incensante se lleva a capricho  habitan la ciudad de Marsella en el sueño inverso de olímpicos dioses.

Cotidiano desvelo su frenética tarea acrisolando amaneceres contumaces donde (aérea) se bosqueja su propia ilusión creciendo, desdoblada, en un mundo poliédrico e inagotable bajo la bahía.    






  

jueves, 7 de julio de 2016

Arlés verdiazul, suave encanto mediterráneo




Crepúsculo de oro en el delicioso aroma de un modernismo provinciano, sándalo y limón, desmayado brío imperial en sus huellas grecorromanas. Tenue acuarela el color desplegado en las flores de austeros callejones somnolientos en la tarde que declina.  Doméstico delirio de un pintor extravagante y genial que sueña nuevas dimensiones bordeando puentes, atravesando los campos de labor. 

Así es, dulce y discreta, la ciudad de Arlés verdiazul, reposo del sueño en su apunte modernista y vegetal.