miércoles, 26 de octubre de 2016

Museo de Badajoz. El aroma modernista de la academia



Late el tiempo desflecado en una desvaída tarde otoñal, paseo lentamente por el museo provincial, un enorme caserón en el centro de la ciudad que invita a la ensoñación y el arabesco en el remanso de la tarde languideciente.

La blancura de su espacio se resalta ahora en su reciente reforma, potenciando la funcionalidad del MUBA (Museo de Badajoz), conceptualizado ahora en 21 salas dentro de sus tres plantas en un sólido proyecto museográfico que respeta la encantadora poesía de este edificio modernista, de tronío discreto y musical, coronado de escalinatas interiores que rematan la visión en una pertinaz perspectiva aérea donde se alberga el sueño decadente de los óleos de Antonio Juez, carismático autor de este museo, junto a Adelardo Covarsí, Eugenio Hermoso y otras tantas figuras hoy poco nombradas del parnaso provincial.

Pasear por las estancias albas del MUBA es trazar un delicado e íntimo recorrido entre la memoria y la academia en una atmósfera poética y nebulosa de claraboyas esfumadas en el tobogán de tiempos amables y reposados, tardes de chocolate y anís en el recoleto ambiente de salones familiares,cálidos y remotos.


domingo, 23 de octubre de 2016

Mikhailova’s star chamber orchestra, ráfaga de viento romántico

Foto: Claudia Vázquez


Mikhailova’s stars chamber orchestra ha abierto con su concierto de este sábado 21 de octubre la temporada de los Sábados musicales organizados por las Juventudes Musicales de Zafra ante un numeroso público que se había acercado al Pabellón Central del Recinto Ferial de Zafra.


Conocidas del auditorio Victoria y Elena Mikhailova, madre e hija que le dan nombre al grupo, la chamber orchestra o ensemble la componían otros cinco miembros entre violines y cello, de gran sintonía a las órdenes de Elena, que enhebró una espesura de cuerdas infundiendo sueños cortesanos en un repertorio cuya primera parte estaba integrado por dos conciertos de Bach y una pequeña pieza de Bazzini para pasar a interpretar durante la segunda parte piezas de autores fin de siglo europeos: Massenet, Tchaikovsky y Sarasate, trío que comparte su exploración del cromatismo musical propio del post-impresionismo que les influye en su época, muy apropiado para un ensemble de cuerdas como el del Mikhailova’s stars que nos hicieron surcar por leyendas románticas teñidas del sollozo de violines otoñales (como hubiera dicho Verlaine) en una tarde llena de emociones, generosa en propinas, muestra de la empatía de esta banda con el público, que sintiendo la música nos iluminaba el ánimo en una tarde ingrata de viento, haciéndola diáfana y cordial.