domingo, 27 de noviembre de 2016

Ruzante, un pícaro a la italiana



La frescura de un clásico radica en su permanente actualidad, pudiéndose encabalgar su mensaje en el discurso de todas las épocas hasta llegar a la nuestra, enriquecida de los sentidos y matices que la marejada del tiempo ha venido arrastrando hasta hoy.

Esta afirmación queda sobradamente demostrada con Ruzante o más vale un queso que cien gusanos, la comedia que acaba de co-producir Guirigai Teatro  junto a la compañía portuguesa Acta (Teatro del Algarve)  sobre texto original del cómico italiano renacentista Angelo Beoldo, bajo  la dramaturgia de Agustín Iglesias, llevada a escena por su compañía Guirigai Teatro, una recuperación en homenaje a la commedia dell’arte y a la inmensa labor de Darío Fo en pro del género teatral.

Una obra de gran fuerza cómica basada en el enredo y la confusión en la que Ruzante (interpretado por Mario Benítez) se ve envuelto al reiniciar su vida en Padua y Venecia a su vuelta de la guerra, intentando readaptarse a la nueva situación en la que su mujer Juana (Magda García-Arenal) se ha visto obligada a vivir al amparo del burgués Tonino (Cándido Gómez). Ruzante intentará hacer cambiar de opinión a su mujer pero, por si fuera poco, su amigo Menato (Agustín Iglesias) también tiene ese mismo objetivo e intentará despistarlo y que Juana se predisponga en contra de su marido.


Una obra de acción muy bien sostenida en el equívoco y el triángulo amoroso apoyado por un texto realista y chusco de continua rivalidad entre los personajes, irónicos y descreídos, y cuyo sentido, sin embargo, se pone a examen en función a la metateatralidad en la que los propios personajes montan la obra que ellos mismos están realizando en la plaza del pueblo, entre gallinas y sacos de patatas (en escenografía de Damián Galán), un lugar situado en el norte de Italia pero que muy bien podría ser en algún lugar del suroeste español como Guirigai Teatro se ha encargado de demostrar recuperando toda la fuerza de la picaresca a la italiana de Angelo Beoldo mostrando la maltrecha vida de Ruzante, un excombatiente cínico y malencarado que no deja de luchar para sobrevivir  en el conflicto, el drama o la comedia que es la vida y que nunca termina, afrontando siempre continuos retos.http://www.revistamadreselva.com/543/picaro-ruzzante

lunes, 21 de noviembre de 2016

Autorretrato de un joven capitalista español. Ácido retrato de la Transición



Hay secretos a voces y Alberto San Juan ha aireado uno en su actuación de la tarde del domingo 20 de noviembre en el Teatro de Zafra con su monólogo Autorretrato de un jovencapitalista español escrito  por él mismo (como indica su propio título) y producido por Animalario.

Teatro político de tinte ácido y crítico, teatro pobre al modo de Grotowski para resaltar la denuncia de Alberto San Juan, rasgo habitual en la obra de este controvertido actor madrileño que, a lo largo de su obra, justificó mediante una disertación bien documentada el origen de la penosa situación económica actual (paralela a la vida del personaje nacido durante el tardofranquismo) en la transición española que no supuso una ruptura con el régimen anterior sino la continuidad de la misma oligarquía financiera durante la autarquía, cuyos derechos se mantuvieron gracias a los pactos con la recién creada monarquía parlamentaria (establecida por el franquismo), oligarquía bien afianzada por diversos tratados internacionales posteriormente, que se nutren de la misma fuente neoliberal que retroalimenta el expolio bajo dos premisas: mantener al pueblo en la ignorancia y en el miedo.    


Una obra que no quiere plantear soluciones sino problemas e inquietar a los espectadores en un proceso de fuerte empatía y catarsis en la que, pese a la oscuridad y denuncia transmitida, Alberto San Juan encuentra la esperanza en la disolución de los prejuicios que socavan nuestro horizonte estirando nuestra mente hacia los límites de lo imposible y más allá. Reivindicando, en suma, la utopía de un mundo nuevo y posible donde se pueda vivir sin miedos. Ese mundo está aquí, afirma el actor, sólo es necesario vivir de acuerdo a nuestros sueños.   

domingo, 20 de noviembre de 2016

Tranvía Teatro. El milagro del amor y la memoria

Foto: Zaragoza BuenasNoticias


El sentido de nuestra vida se hace uno de los temas universales en nuestra cultura, abordado desde diversas perspectivas a lo largo de la historia (y, especialmente, del teatro barroco). Supone un eje temático que abre el discurso hacia diversas vías como es el caso de Milagro, drama que representó Tranvía Teatro en dos pases el 18 y 19 de noviembre en la Sala Guirigai de Los Santos de Maimona.

Milagro, texto original de Luis Miguel González Cruz  bajo la dirección de Cristina Yáñez despliega ingeniosos diálogos aderezados de sarcasmo e ironía en la añeja relación de Andrés (Chema Ruiz) y el doctor (Javier Anós) enquistados en viejos rencores y rivalidades sobre Emma (Maribel Bravo), casada con Andrés. Esta confianza, las implicaciones y las rivalidades avivan el sarcasmo y la ironía entre ellos, quienes deben afrontar (y de ahí su título)  la milagrosa resurrección de Emma, reconstruyendo su identidad poco a poco, configurada como un bagaje de recuerdos que componen su persona (y que su marido trata de ir reconstruyendo) mientras que el doctor intenta reconquistar su amor sin éxito. Ambos personajes encarnan dos posturas antagónicas sobre la identidad del ser: en tanto Andrés la fundamenta en el pasado, su rival el doctor la basa en el presente.

Nuestras vidas como sombras del tiempo paralela a la interesante escenografía de sombras chinescas (y de hecho los personajes inicialmente son presentados  como sombras que se encarnan adentrándose en el escenario) obra de Silvia de Marta y la inquietante luminotecnia de Miguel Ángel Camacho, sosteniendo las intuiciones y la acción de los personajes.

Memoria del pasado pero también del presente, en cualquier caso la identidad del ser está legitimada por el amor que al final consigue restablecerse. 

Tranvía Teatro ha ofrecido este drama filosófico sobre la identidad del ser basada en el amor en la creación de esa memoria, amor y memoria valores consustanciales, afortunado milagro  que conforma nuestra propia dignidad como criaturas girando en la espiral del tiempo eternamente.   

domingo, 13 de noviembre de 2016

Sara Bondi, mundo bucólico de flauta y poesía


Foto: Claudia Vázquez


La tradición musical europea ha creado un discurso propio y autónomo íntimamente ligado (desde fines del siglo XIX) a la sugestión de otras artes como la pintura y las letras, creando un flujo permanente que, sin embargo, no siempre se explicita en las actuaciones musicales, excepción hecha de la flautista italiana Sara Bondi, quien ha ofrecido su concierto de flauta y flautín invitada por las Juventudes Musicales de Zafra en los Sábados Musicales la tarde del pasado 12 de noviembre en el Pabellón Central del Recinto Ferial (sede habitual de la asociación).

La signorina Sara Bondi desplegó un repertorio donde primaba la música intimista de autores como Telemann, Paganini, Debussy y Piazzola, una selección heterogénea pero muy dada a las variaciones tonales que en su flauta desarrollaba con precisión no exenta de apasionado virtuosismo en un entorno bucólico y apacible que intercalaba con pasajes literarios de diversos autores al modo de glosas al introducir cada tema musical. Somos halcón, tempestad y melodía al encuentro de un corazón que las sepa intepretar,  en palabras de su cosecha  revelan por sí mismas la declaración de intenciones o la cosmología de esta delicada intérprete italiana.  

Un gran concierto lleno de lirismo  que Sara Bondi nos ha transmitido con su flauta quien, como si de una emisaria del dios Pan se tratara, nos ha despertado nueva vitalidad saboreando música  y poesía del manantial inagotable de la vida.    



sábado, 12 de noviembre de 2016

Elektra, horizontes de justicia



Foto: Artezblai



Elektra se consume en la venganza hacia Egisto, amante de su madre Clintemnestra y asesino de  su padre Agamenón, rey de Atreo, esperando la vuelta de su hermano Orestes, ejecutor del castigo, quien hará cumplir la venganza y así la justicia eterna en la que el alma torturada de Elektra podrá al fin descansar.

La compañía asturiana Teatro del Norte (sobradamente conocida en la Sala Guirigai) bajo la dirección de Etelvino Vázquez representó el viernes 11 de noviembre en la Sala Guirigai de Los Santos de Maimona una versión de esta tragedia clásica para cuyo guión Etelvino se ha inspirado en los textos de Sófocles, Eurípides, Hugo Von Hofmannsthal, Heiner Müller, Sartre y Strauss todo una sabrosa herencia que  ha sabido interpretarse de una manera muy personal, haciendo hincapié en el irracionalismo de los personajes, especialmente de Elektra, caracterizada por Cristina Lorenzo, quien realizó una interpretación memorable sobre la dignidad ultrajada, un personaje manipulador que guiará a Orestes (David González) tras la insidiosa incertidumbre de su regreso, para culminar el castigo contra Egisto y Climtemnestra (Etelvino Vázquez).

La música del montaje (original de Alberto Rionda) crea una gran sugestión en un espacio escénico inquietante y simbólico (creado por Carlos Lorenzo) cuyo centro era la puerta del palacio y el acceso a la psique de los personajes (muy propio en el lenguaje de Teatro del Norte) flanqueado por barras alusivas a la prisión que vive Elektra y su hermana en vida dentro del palacio, que en su reflejo metálico (luminotecnia de Rubén Álvarez) advierte de la tragedia que se aproxima, en una intriga permanente bajo la angustia de Elecktra, alma rebelde retorcida en el dolor y la miseria de sentir profanada su sangre, rivalizando con su madre Climtemenestra, consentidora del horrendo crimen (justificándolo ésta como castigo a su esposo Agamenón por sacrificar a su hija Ifigenia).


Teatro del Norte ha interpretado su Elektra en la dimensión intemporal del irracionalismo que se apodera de los personajes,  hundidos en un abismo psicológico. Una obra potenciada por el aire épico que inspiró a los románticos en su día y que hoy por hoy sigue muy vigente porque, al fin y al cabo, Elektra es la tragedia de la lucha por recobrar la dignidad del ser humano, un largo camino lleno de interminables vilezas y dificultades hasta llegar a la ansiada justicia, principio y fin del proceso ético y vital.