jueves, 25 de noviembre de 2010

giroscopio vuelve al espacio

Tras pasar un largo invierno en dique seco, tras una severa pero ilusionante reflexión, giroscopio saldrá en breve a navegar con el rumbo bien preciso y con novedades sustanciales que nos hacen encarar el futuro con un cierto optimismo. Se une a labores de edición y arte como subdirectora, nuestra amiga  la pintora Sacramento Guillén, definiendo así el sesgo decididamente artístico y objetual de la revista en su estética futurista y límpida, y  se habilita una web propia (http://www.giroscopio.blog.com.es/) que el siempre esforzado y hábil Eduardo Barbero se está encargando de actualizar con un diseño más corporativo, complementario al boletín impreso de edición limitada y numerada en papel, habiendo la posibilidad ahora, a través del web, de disponer de la edición impresa en formato PDF para poder descargarse uno su propio número, lo que sin duda mejora exponencialmente su difusión, antes tan restringida y costosa. La tripulación de este número se ha escogido entre señalados autores españoles y latinoamericanos, gracias a la confianza de todos ellos: pasados, presentes y futuros, este giroscopio se mantiene preciso en su órbita y puede navegar por la galaxia internacional del arte con rumbo firme.

(podéis clicar aquí para descargar e imprimir vuestro giroscopio3)
 http://www.blog.com.es/media/document/giroscopio3/5159621

viernes, 19 de noviembre de 2010

Buscando el equilibrio

Cálida noche en la Factoría del Barco en donde se ha inaugurado la exposición de pinturas del conocido artista vallisoletano Sergio Gay titulada El hombre inestable, una serie de pinturas unidas por su sentido metafísico en el que masas humanas desfiguradas tratan de mantener el equilibrio en torno a una soga suspendida en diferentes planos sobre un frío entorno urbano, metáfora de nuestra época convulsa. Inhumanidad y metafísica acentuada por su sobriedad cromática (blanco y negro exceptuando tres pinturas), Sergio Gay pasa de la comedia al drama y viceversa en su discurso, envuelto en una apariencia onírica que el propio artista trata de desterrar en sus palabras, aduciendo un  sentido irónico de la realidad. Compartiendo un vino con  él hemos podido constatar su naturaleza aguda y desenfadada, apartado del drama y más proclive al comentario socarrón dentro de las pulcras maneras de este castellano espigado y de barba plateada, otro castellano de regia estirpe al modo de nuestro buen Pablo del Barco, anfitrión que siempre nos hace pasar  gratas veladas, encontrándome allí con Mario Véjar y Gerardo Sepúlveda, los autores chilenos autores de la antología de la joven poesía chilena reseñada en giroscopio3, y directores de syncrofims, con los que hemos conversado sobre diversos proyectos, Como postre, la rapsoda Natalia Orozco interpretó algunos poemas con su argentina voz, gracias sobre todo al buen hacer de Pablo, que logró convencerla  ¿pero quién podría negarse ante la honda y entrañable voz de nuestro amigo?