martes, 30 de octubre de 2012

Spleen de Madrid





Mira cómo pasa la gente solitaria en esta tarde lenta por las calles de Madrid, una tarde que tiene el mismo oro viejo de octubre en un languidecer de azoteas de horizontes detenidos soñando con el mar, en un horizonte cadencioso de cristales sucios y gatos despeluchados bajo este cielo atocinado y somnoliento.

Mira cómo pasa la gente solitaria destrenzando sueños, dejándolos por las aceras porque le pesaban ya demasiado.

Mira a toda esa gente porque entonces comprenderás que tú también estás ya cansado de llevar puestas tanto tiempo las mismas estrellas ajadas sobre la frente.

Comprenderás por qué estás cansado de llevar tanto invierno adelantado, tanta canción manida y descompuesta.

Comprenderás por qué eres un hombre cansado de llevarse puesto.

lunes, 1 de octubre de 2012

Interludio otoñal





Suenan los violines del otoño mecidos al viento en esta isla de higueras milenarias, despertando a los faunos que danzan al son de un latido telúrico, envueltos en la inquietud azul de los olivos.


Llegan los bronces añejos del otoño tiñendo atardeceres, evocando salones abandonados y nostalgia de lo porvenir cuando se destrenza calmoso el tiempo lustrando de amaneceres el horizonte siempre dinámico, abrazando nuevas realidades.