domingo, 31 de octubre de 2010

Canon literario

Buena y mala literatura siempre debe haber por los siglos de los siglos, lo malo es que algunos decidan por nosotros y nos la hagan tragar en cualquiera de los dos casos.

jueves, 21 de octubre de 2010

Un académico a media mañana - visita a Rafael de Cózar

Disfruta de un relativo año sabático que aprovecha para retocar su propia poesía visual con los adelantos que entonces, mediado de los años 70, no existían, y lo que se concibió como obra en blanco y negro, ahora le pone fondos de colores. Es su criterio y no lo voy a discutir. Rafael de Cózar me recibe a media mañana en su despacho del departamento de literatura española, en la antigua fábrica de tabacos que es desde hace tantos años la facultad de filosofía y letras y me muestra su obra digitalizada a través de la pantalla de su ordenador.


Hace unos meses ha coordinado una exposición mixta pintura-poesía sobre el tema del agua, pintores que escriben y poetas que pintan o ilustran sobre este motivo, lo que aprovecha para indagar en el lenguaje artístico de ambas disciplinas.

Hablamos sobre la influencia del simbolismo en España uno de cuyos precedentes es Bécquer, que no conoció a los maudits franceses como Baudelaire, Verlaine, Rimbaud o Mallarmé y por ello su trabajo según Cózar reviste de mayor mérito preludiando el sentido del arte por sí mismo y el plano metapoético de su lenguaje y su repercusión en el Modernismo español.

Se le nota distendido a Cózar, señal de que su año sabático le está sentando bien, aunque no disminuye un punto su agudeza crítica de siempre, al contrario, respirando del ritmo congestivo del aula, profundiza estos mismos temas con ardor al tiempo que le permite cancha para escribir artículos y emprender diversos proyectos que irán saliendo a su debido tiempo.

sábado, 16 de octubre de 2010

Los viejos amigos siempre vuelven: reencuentro con Agustín Calvo y Juan Jesús Sanz

El festival de perfopoesía de Sevilla se está haciendo punto de encuentro inestimable de ideas, contactos y un trasiego continuo de amigos, de esta manera he podido disfrutar de la compañía de Agustín Calvo y José Antonio, a quienes no pude ver el verano pasado en Barcelona. Ha venido a hablar de su experiencia en su plataforma interactiva Las afinidades electivas y a recitar poemas. Agustín tiene una nueva línea de creación poético-visual en los últimos meses basada en la imagen fotográfica intervenida, y tiene diversos proyectos expositivos a lo largo de este año. Junto a él se presenta el bueno de Juan Jesús Sanz, el fotógrafo de Bilbao que dirige la revista L.U.P.I. (La Única Puerta a la Izquierda), siempre apacible y amistoso, que me comenta sobre el mundo de la pelota vasca que él conoce de cerca.



El festival acabará mañana y ha sido un espacio continuo de diálogo de varias tendencias de arte escénico en el que como digo han desfilado algunos performers como el amigo Eddie J. Bermúdez, quien ha montado un espacio de creación en Burjassot (Valencia) en donde desarrolla todo tipo de espectáculos y proyectos culturales, Marcus Versus, director de la editorial Así habló Casimiro Parker, todo un hallazgo de edición primorosa y finalmente, tras largos años de encontrar su firma en diversas exposiciones, he conocido a Javier Seco, poeta y pintor afincado en Granada, alto y seco, de blancas greñas encrespadas y hablar tabacoso, humorístico, escéptico pero henchido de la bonhomía de su tierra vasca.

El festival acaba para mí insuflándome aire nuevo, impulsando nuevas iniciativas y sobre todo con el grato encuentro y reencuentro de muchos amigos al calor del arte, nuestra mejor excusa para hacernos sentir siempre la vida en toda su intensidad.

jueves, 14 de octubre de 2010

El dandysmo andaluz de Daniel Lebrato

A media tarde el magno instituto es un orondo cortesano complacido entre sombras cómplices. El conserje me anuncia a Daniel Lebrato, pulcro profesor de veste y algo atribulado de impresión, a quien tras saludar me invita a tomar un café en la esquina. Me sorprende la sencillez de Lebrato, cercano, cordial, ágil y ameno de conversación, de maneras elegantes, desprende un halo mondaine y por un instante me parece estar con él en el Barrio Latino de París en lugar de encontrarnos en una arteria del centro de Sevilla, embronquecida de tráfico, cerca de la Alameda de Hércules, lugar emblemático de Sevilla hoy y siempre del que Lebrato precisamente ha dejado escrito Hacia, p. 17

                          (...)   Nunca
el pórtico corintio de un barrio
de putas ni el quicio donde -por sí
o por la Humanidad- se apoyan
los césares de tanta mancebía.

                               



Las ironías del destino, más bien una mano providencial ha hecho que me encontrase ayer a un amigo de Lebrato en este mismo pórtico de las columnas de Hércules, gracias al cual he podido encontrar al poeta hoy, culminando así un largo recorrido en el tiempo.



Y es que hace diez años leí su poemario Hacia (Quasyeditorial, Sevilla, 1999) de tono sarcástico e informal, con un tono culturalista y decadente con estampas del cine, cultura de barrio e inquietud viajera, y desde entonces le he seguido la pista: hoy tiene un puñado de publicaciones más, la última de ellas titulada Elecciones generales, todo a cien (Sim libros, Sevilla, 2009) en donde impera la mordacidad sobre el sistema sociopolítico actual, no en vano Daniel Lebrato tiene un posicionamiento crítico muy claro que le hace escorarse hacia los márgenes del escenario literario. Se pregunta sobre la validez de tanta literatura como satura el mercado, merced a la facilidad de producción y los grupúsculos aislados que alicatan de papeles la ciudad, se pregunta sobre el canon literario que rige en nuestras aulas (apartando por diversos motivos a grandes valores como Manuel Machado) y se duele del clientelismo y sectarismo de tantos escritores de segunda fila que escriben, entre otras cosas, poesía léxica empobreciéndola suprimiendo la connotación del lenguaje y el vuelo metafórico. La literatura debe ser crítica y poner en duda al sistema desde el propio lenguaje, declara Lebrato, desde su influencia política claramente progresista que le infunde un toque de poeta maldito, subrayado por su corbata verde y su mirar certero, aunque distraído, propio de su dandysmo andaluz. Tanto que está al margen de cualquier escuela, avanzando en su particular estilo de vida y escritura lleno siempre de esa honda honestidad que caracteriza a los escritores bohemios como él.

martes, 12 de octubre de 2010

Lola Crespo arañando poemas en la gramática

Integrada en el colectivo sevillano Enredados en la madeja, Lola Crespo junto a sus compañeros, tiende una tela de araña entre las columnas de Hércules en la Alameda, sirviendo de pórtico al III Festival Perfopoesía que Cangrejo Pistolero organiza durante esta semana. La tela de araña albergará los textos de las personas que quieran sumarse a la iniciativa, constituyendo el conjunto una crisálida multicolor y polifónica, dentro de una dinámica que parece mutua a la de su primer libro, Gramática malva, presentado hace unas semanas y dedicándome ella mi ejemplar, cuyo título no responde a una sugestión del maestro Juan Ramón Jiménez sino a la simpatía por este color de nuestra común amiga MJ Romero, poeta asturiana inquietante y noctámbula (participante ya en el Giroscopio2).


Lola Crespo ha planteado una serie de poemas en su libro que atienden a la enunciación de la realidad desde el propio acto de la creación literaria estructurando su libro en seis partes correspondientes a los diversos elementos del acto de comunicación: emisor, receptor, canal, código, mensaje (e información en las últimas teorías lingüísticas), de modo que tiene un sentido metatextual a lo largo de sus páginas,

Fuimos gramática cosida al deseo,
impulso binario de una primavera quebrada.

                                                        (p.43)

Y de estos versos de su libro parece nacer también la inspiración del montaje que ha realizado su colectivo Enredados en la madeja, como decíamos, porque finalmente ¿qué otra cosa es esa voluntad vital encarnada en la red de expresiones apresadas en el instante sino la tela de araña que ahora preside la Alameda?.

sábado, 9 de octubre de 2010

El Taller de Zenón nunca descansa

Miguel Jiménez circula por Sevilla en bicicleta y llega montado en una contundente máquina que amarra a la farola más próxima para tomarnos un café en una tabernilla junto al puente de Triana. Hace ya unos cuatro años coincidimos en Edita, un foro nacional que él suele frecuentar para sentir el pulso al mundo de la edición alternativa, campo que cultiva sirviéndose de su ingente directorio de contactos internacionales con los que mantiene correspondencia revitalizando el arte postal, en el que Miguel Jiménez es consumado maestro desde su Taller de Zenón, estudio situado a unos 15 kilómetros de Sevilla, adonde diariamente se desplaza para elaborar una producción en la que destaca el grabado y la fotocomposición artesanal.


Últimamente ha lanzado el cuaderno This is visual poetry publicado en EE UU por Chapbooks, y del que amablemente me regala un ejemplar dedicado, publicación que recoge un puñado de intervenciones gráfico-conceptuales (variaciones gráficas sobre una página matriz intervenida con tachones y demás signos de acuerdo a un grupo de números surgidos al azar) con el que parece homenajear el espíritu dadá, además de incorporar imágenes intervenidas y poesía visual varia en la que destaca el influjo op-art con decidida voluntad.



Se alegra de los nuevos aires que ha tomado la ciudad, el clima de efervescencia artística nueva que hace ahora natural la actividad de Miguel Jiménez, trabajando desde años con la apatía general del ambiente, reacio a todo lo que no fuese arte populachero y trasnochado. Miguel Jiménez es un abulense transterrado en Sevilla, él forma parte de una casta de artistas transterrados en Andalucía con un perfil definido. Vuelve a su tierra de cuando en cuando y se da un garbeo por Castilla cuando está de humor, como su último viaje a Soria y a Segovia, pero no le apetece mucho alejarse de la capital hispalense, en donde tiene su sede desde la que se relaciona con el resto del planeta.

lunes, 4 de octubre de 2010

Los demonios literarios de José Luis Fortes

La naturaleza humana suele dar una magnitud mucho mayor a los peligros imaginarios de lo que realmente son. Es un mecanismo de defensa. Conferimos a nuestros rivales un poder del que muchas veces carecen. Este es el caso de José Antonio Fortes en su última obra, Intelectuales de consumo. Literatura y cultura de estado en España (1982-2009), Almuzara, 2010, en donde refunde y amplía ideas propias divulgadas en otras de sus obras anteriores, principalmente que la intelectualidad se ha convertido en un funcionariado al servicio del poder estatal (esta aseveración no es original suya, ya la han reivindicado otros colectivos) y de este modo, dedica su ensayo a denunciar cómo hoy la literatura española es un montaje comercial dirigido por un stablishment cuya sede se encuentra en Granada (en donde el propio autor, Fortes, reside, casualmente) y entre otros autores de fuste, atribuye el dirigismo de la poesía a Luis García Montero (como abanderado de la poesía de la experiencia), autor al que, debido a que es raro la página en que no habla de él, parece dedicar todo el libro, escrito con la mordacidad que origina la frustración, responsabilizando a LGM junto a otros autores como Antonio Muñoz Molina y Luis Antonio de Villena entre otros, del montaje político y editorial a escala nacional que tiene secuestrada a la cultura y más concretamente a la poesía española (y ahí es donde le duele más la herida al autor, como poeta que es, metiendo el dedo en su propia llaga).


Fortes tiene razón en muchas de sus premisas (la intelectualidad burocratizada y la cultura subvencionada son observaciones muy atinadas) pero saca a pasear sus fantasmas interiores y ahí ya hace tambalear su discurso. Es muy legítimo criticar diferentes actitudes estéticas con las que no se está de acuerdo, pero está feo desacreditar a los demás, suele suceder cuando uno está celoso del protagonismo ajeno. Qué clase de protagonismo o qué espacio siente necesario habitar en España es una incógnita, cuando para Fortes la postmodernidad es una maquinación del stablishment , realidad para la que no habría alternativas (¿por qué no opone su propia línea, ya que la tiene tan clara?) pero, por otra parte pregunto ¿qué daño nos pueden hacer los montajes culturales y editoriales cuando cada uno se reconoce en su espacio?. Fortes, profesor de literatura en la universidad de Granada, tiene el suyo, ahí tiene su vida, ¿por qué negar a los demás que se la ganen con la cultura?. El problema llega cuando uno es víctima del protagonismo y, por querer figurar en todas partes, no se está en ninguna y en realidad, ya no se sabe dónde está, responsabilizando del  fracaso a Dios o al Diablo, da igual.

sábado, 2 de octubre de 2010

29-S. El desvaído otoño español

El otoño siempre se ha considerado el arranque del curso político, coincidiendo en nuestras tierras meridionales con la época de la vendimia, que señala, al igual que aquella política, tiempo de esperanza en una próspera cosecha. Asoma el otoño siempre caldeado debido a previas declaraciones y medidas de gobierno, duras negociaciones y un clima impetuoso de quien quiere llevarse la mejor parte del pastel a menor precio. O gratis. Es lo normal.

Sin embargo este año en España el otoño viene desinflado y sin ganas de tenerse en pie, disipadas las ilusiones que el mismo gobierno un día se atrevió a dar. Novedades políticas las hay pero están desangeladas. En realidad son actualizaciones de una crónica usada y pusilánime. No hay una conciencia de avance y la realidad parece estar detenida en la crisis de la que el país no acaba de salir, cuando parece que algo se va arreglando, al rato aparecen goteras en otro sitio. Y así siempre. Los medios recogen sin tenacidad excesiva las declaraciones del presidente Zapatero con un cierto cansancio y el propio gobierno defiende sus medidas sin demasiada fe, a la defensiva frente al PP, que no ceja de lanzar críticas a cada uno de sus movimientos e intentando mantener medianamente contentos a sus socios en el poder. Su portavoz, Rajoy, ha llegado a decir que esta huelga crea una mala imagen de España en Europa. Bueno, en la familia todos saben los problemas que tiene cada uno, no hace falta hacerse el figurón.




Un síntoma muy significativo del clima político disuelto nella sfumatura que se respira en España actualmente es la pasada huelga general del 29-S, convocada por los sindicatos mayoritarios CCOO y UGT en favor de los derechos laborales de los trabajadores, que van a ser vulnerados con una próxima reforma laboral propuesta por el gobierno Zapatero, cuyo borrador se ha aprobado ya, que prevé entre otras cosas, medidas para agilizar el despido (si bien la empresa privada jamás ha tenido ningún obstáculo para despedir a sus trabajadores cuando le ha interesado).

La huelga abierta pretende además hacer recapacitar al gobierno sobre los recortes de plantilla en los funcionarios públicos. En este punto la actuación del Ministerio es muy controvertida, porque habiendo declarado en los diarios consigna de austeridad en el gasto público (recortando gastos y presupuesto) por otra parte subvencionan a la banca intentando con ello recuperar la economía nacional (¿y por qué sólo a la banca?).

Los medios de centro-derecha: prensa, radio y televisión se han apresurado a restar importancia a la huelga, diciendo que poco o nada se va a conseguir, y que es innecesaria, en un estilo bastante desapasionado, como cabe esperar que transmitan los adversarios sobre las medidas del partido en el poder (PSOE) o de su entorno: los amigos de mis enemigos son también mis enemigos, un teorema político que ya sabemos. Pero he aquí que el propio PSOE no sale en defensa de sus sindicatos aliados y, cuando no se hablan palabras socorridas sobre la cuestión, políticamente se ha eludido hablar de la huelga y los medios afines más bien tratan de salvar el papel del gobierno haciendo que los sindicatos se vean o entiendan como violentos negociadores que no se avienen a ningún acuerdo posible.

Y los sindicatos ¿qué han hecho?. Se han quedado entre dos aguas y ni siquiera ellos han levantado la espada con el furor de otras ocasiones, aunque claro está, han salido a la calle a decir no a la reforma laboral, y sí al trabajo frente al paro que empantana al país, y dan la batalla para cubrir su coartada y contentar a su electorado, al que parecen no haber oído, ya que parte de sus propios miembros sigue la mentalidad del resto de la población, que prefiere dar poco o ningún ruido sabiendo que ha llegado la hora de callar y trabajar para intentar sacar a flote la economía y llegar a fin de mes sin demasiadas complicaciones. Por lo menos pueden decir que trabajan y tratan de resistir por muy mal que se les trate.


Las cifras de los manifestantes bailan según quién haga la cuenta pero está claro que no ha sido tan masiva como hubieran deseado los organizadores, aunque las concentraciones por todo el país se han adueñado de las principales vías del centro en las principales ciudades de la geografía.

Porque no es este el momento, dicen, de salir a protestar cuando la recesión económica es una cuestión estructural que afecta a toda Europa (dicen para consolarse). Y esto no es tan cierto, porque aunque la recesión es un fenómeno global, no en todos los países padecen el mismo diagnóstico. De este modo, el principal basamento de la economía española durante décadas ha sido y es el sector inmobiliario, el principal sector arruinado que ha hecho caer el resto de las piezas del dominó. Este es el modelo propio español a cambiar y no el de otros países europeos cuya economía está fundamentada en otros elementos y por ello tendrán que buscar otras soluciones.

Podemos ver que las voces disidentes en la refriega política por la huelga general y una larguísima lista de motivos junto a un gran desencanto popular (ningún sector político propone una alternativa firme) son los ingredientes principales de este otoño aciago que se repite en España como una oscura letanía en el horizonte, elementos que la oposición utiliza para vocear en los medios sus crónicas maliciosas y desanimar el ambiente que ya de por sí está desvaído ante los próximos acontecimientos, entre ellos las repercusiones de esta huelga, que ha adquirido aires de quiniela tediosa en la que sin duda estamos destinados todos a perder si más pronto que tarde, de algún modo, no hacemos algo para solucionar los problemas, veremos que alguna cosa ocurrirá ahora y aunque esta huelga quizá no sea la mejor solución, al fin y al cabo, no deja de ser una huelga.

Nota: Las imágenes corresponden a la marcha sobre Sevilla  habiendo sido extraídas del Diario de Sevilla (http://www.diariodesevilla.es/)