miércoles, 21 de septiembre de 2011

Vuelo JK5629 destino Madrid

Se ha terminado la aventura y hay que volver a la península. Ronda cordial de despedidas y salida desde el aeropuerto de Palma rumbo a Madrid. La isla se deja ver en la altura como una ecuación resuelta, un escenario que se va resumiendo visualmente a medida que el avión toma altura, ofreciéndose familiar y concreta. Ahí en esta isla entrañable se queda palpitando un trozo de mi vida.

Aterrizaje en Madrid fundido en un crepúsculo menestral y cotidiano. Recónditas tabernas donde cenar tranquilamente y reponer fuerzas para pasear castizamente durante toda esta mañana, sin prisas, despreocupada y reposadamente, , aspirando a pleno pulmón el colosalismo de la calle de Alcalá o el de la Gran Vía madrileña, tan sonriente y luminosa, con la sensación de estrenar el dilatado horizonte sin fronteras de Madrid, donde se cruzan todos los caminos.


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