miércoles, 6 de marzo de 2013

Extrem Session Jam Mérida: 48 horas al rojo vivo



El trabajo en red a tiempo real, cooperativo, solidario y viral es una realidad que ayuda a acelerar la transformación de la realidad. Esta es la idea que sustenta la convocatoria anual del Extrem Jam Session que reunió del 1 al 3 de marzo a 130 ciudades del mundo entre las que se encontraba Mérida, cuya sede fue el Semillero de empresas Extremadura Empresarial.


El Extrem Jam Session es una formidable dinámica de trabajo en grupo, un verdadero happenning simultáneo e interactivo maravilloso de frenético ritmo en torno a una idea desvelada sobre la marcha, que para la ocasión fue grow (o sea, crecer, crecimiento).

Los jammers de Mérida nos agrupamos en un total de 6 grupos para desarrollar desde diversas áreas de nuestro interés aquella idea del crecimiento, y nuestro equipo elaboró el crecimiento desde la cultura.



 La energía se concentra por si misma en su propio núcleo, y, así, los miembros de nuestro equipo aleatorio resultó que lo formábamos personas del entorno de la industria del ocio, del arte y de la cultura en general: Guillermo Varela (director de la agencia Payperthink), Felipe García (gestor cultural transmedia), Alba Rodríguez Jiménez (diseñadora industrial), Miguel Méndez (co-director de la revista Noudar) y yo, el bufón de la corte.

 No nos conocíamos de nada más allá de alusiones, y la intensidad de la jam, dejándonos la piel en el proyecto, ha hecho que brote espontáneamente una maravillosa  y fecunda amistad entre nosotros.

 Hemos presentado el #KAC (Kit de Agitación Creativa) como proyecto de dinamización cultural autogestionable y anti-artístico basado en acciones individuales secuenciadas que derivan en todo un proceso creativo, lanzándolo durante el mismo proceso en la red sirviéndonos de Facebook para crear sinergias. Hemos tratado así de reflexionar sobre el sentido del arte como dinámica transformadora del entorno: be creative, my friend.

Ha sido un fin de semana al rojo vivo. Pero más allá del producto final que cada uno de los grupos hemos aportado, fresco, atrevido y simpático, poniendo a prueba nuestra capacidad de organización (un resultado admirable de coherencia en la armonía de equipo entre gentes que hasta aquel momento no nos conocíamos), lo relevante y lo decisivo de la experiencia reside en el proceso dentro y fuera de cada equipo, disfrutando de la convivencia y de la amistad entre nosotros, una atmósfera inolvidable que nos ha transformado atreviéndonos a pensar más allá.

Doy por todo ello gracias a  todos los organizadores y al equipo #KAC en especial, por toda la amistad y la generosidad vertidas que me hicieron sentir este proyecto de la Jam Session como una aventura entrañable, divertida, dinámica y supercreativa.

Seguiremos en contacto.

Ahora sabemos que otro mundo es posible ...
Publicar un comentario