martes, 28 de julio de 2015

Florece la Madreselva12 de verano



La Madreselva12 acaba de engalanarse para florecer en este tórrido verano, de ahí la sugestión roja de la plica o lente de la portada ideada por los hombres de la Imprenta Rayego, que la hacen brotar.

Hemos decidido cambiar el concepto gráfico de la portada para volverla más dinámica, y para ello hemos contado con la fotografía de la artista sevillana Charo Romero Donaire, un grupo humano (recogido de una performance de Rubén Barroso) en un momento especulativo que enlaza bien con el titular de portada sobre la visión optimista de Diego Hidalgo sobre España, todo ello infundiendo dramatismo y narratividad  queriendo posicionar ética y estética de la Madreselva, una revista dinámica que nace en sinergia con los movimientos asociativos de nuestra realidad nacional.

 En este sentido, cabe destacar además de la entrevista al filántropo Diego Hidalgo el reportaje de Isabel Rosa Benítez sobre el proyecto de economía colaborativa OuiShare Extremadura y el de María Zaballos Terán sobre las escuelas libres en España.

Siguiendo las últimas propuestas recogemos una entrevista al editor y curador José Iglesias García-Arenal sobre su editorial recién creada noPRESENT, y Charo Romero Donaire nos habla de la performance como lenguaje artístico aludiendo a Residentes2015 de la Sala Guirigai.

En la esfera del autoconocimiento y la salud Miryam Verónica González Lagos nos ofrece un testimonio sobre el día mundial del yoga celebrado recientemente en Montánchez y Ana Moreno González desde la realidad audiovisual trata sobre el uso de la risa en la pantalla y nuestros colaboradores habituales Raúl Martínez trata sobre canalizar nuestra energía mediante Chi Kung y Eva María Tejado explica el movimiento no poo. Sin olvidarnos de la historia de la mano de José María Moreno que revisa el problema de la vivienda, para acabar con  una receta de Raviolis y el duelo de lógica que puntualmente nos propone Manuel Pérez Candelario sin olvidar la fotonovela del señor Potato con una ácida historia donde como siempre la realidad imita a la ficción.

La Madreselva12 florece como una extraña flor y derrama en verano su aroma como hechizo de luna,  magnético y misterioso,  en medio del encanto de la naturaleza que vibra a nuestro alrededor.    


domingo, 26 de julio de 2015

Residentes2015. Meditación sonora

Foto: Charo Romero Donaire


La tercera residencia artística Residentes de la Sala Guirigai ha tenido como inspiración fundamental el arte sonoro  en los dos proyectos que su curador José Iglesias García-Arenal ha seleccionado y acogido en su sala y que se han presentado a su clausura: Neuma, realizado por el tándem de artistas  Alegría&Piñero y Narcoléptica, creada por la compositora Beatriz Vaca, de cuyas obras he publicado crítica en Madreselva.

A lo largo de un mes estos tres artistas han compartido espacio en una especie de co-working artístico a fin de desarrollar sus propuestas  trabajando, hablando, respirando y sintiendo la Sala Guirigai y de ese silencio vibrante en su propio espíritu han nacido Neuma y Narcoléptica preñados de una esencia honda de meditación y de autoconocimiento, partiendo de la experiencia sonora en ambos casos entendida de modo diverso.


Foto: Charo Romero Donaire

La productora y compositora de música electrónica Beatriz Vaca desarrolló su composición musical Narcoléptica durante 12 horas, desde las 11 de la mañana hasta la clausura de la muestra a las 11 de la noche, una magna sinfonía electrónica (como hubiera dicho Stockhausen) cuya estructura matemática creada en un continuum de sucesivos loops transcendía a un sentido cósmico lleno de misterio y teluria que hacía caer en espeso trance, sondeando nuestra propia esencia humana dentro de la galaxia.

Neuma, la instalación ideada por  Alegría&Piñero mezclaba la gravedad a lo lúdico durante su desarrollo. Durante la primera parte  se advierte el gesto visual desde la proyección chinesca de las figuras cerámicas (hombre-mujer, realidad dual opositiva y universal) que en la segunda parte se descomponen para crear aparatos fonadores con los que, ayudados de cámaras de aire, van a generar los gestos sonoros que se intuían previamente en los gestos de las figuras. El silencio que envuelve la primera parte de Neuma (los artistas concentrados manipulando la arcilla) evoca la reflexión y el esfuerzo del ser humano en la creación del lenguaje, que a través de la propia materialidad humana, les permite comunicarse finalmente en unos extraños signos sonoros balbuceantes.





José Iglesias García Arenal el curador de Residentes2015 de la Sala Guirigai ha sabido hábilmente  precisar el discurso artístico de esta tercera edición, derivando  del arte sonoro a la reflexión existencial desde el autoconocimiento de una  meditación trascendente, sentimientos y reflexiones que nos han provocado las obras de estos tres jóvenes artistas  Alegría&Piñero y Beatriz Vaca, una deriva muy natural y razonable ya que la música es el origen y principio mismo de la vida.

domingo, 19 de julio de 2015

Qubit, el drama cuántico del cosmos



En el principio sólo existía el caos, señala  Ovidio al inicio de su Metamorfosis:

Antes del mar y de las tierras y el que lo cubre todo, el cielo,
Uno sólo era de la naturaleza el rostro en todo el orbe,
Al que llamaron Caos, ruda y desordenada mole …

La evolución hacia la organización de la materia y la formación del universo es un fenómeno que cada civilización ha ido respondiendo conforme avanza la historia a través de diversas ideologías o creencias que han derivado en sistemas trascendentes.

La formación del universo a través del relato mítico-científico es la idea que subyace en la obra de la compañía madrileña Qubit que montó el 17 de julio su espectáculo Con.ciencia.arte en el foro de la residencia artística de este año en La Nave del Duende del Casar de Cáceres.

Danza ritual  en torno al movimiento de las galaxias representada en la elipse hiperbólica siguiendo las claves de la proporción áurea de Fibonacci, la danza  protagonizada con gran precisión por Haizam Fathy y Antonio Jiménez  sobre la música conceptual de Jesús Navarro y Tarq Bowen  está apoyada con los audiovisuales ideados por Mónica Verdú, quien firma esta obra junto con sus compañeros mencionados.

Teatro metafísico de influencia oriental en algunos pasajes en su concepto de agonía y conflicto, deslizándose por una música de aire especulativo muy constructivista que guiaba a los actores-agonísticos de un drama cuya consecuencia era el germen de la realidad inmediata.


Un relato mítico mezclado con la filosofía cuántica del texto de Qubit que sintonizaba con   La Nave del duende en su atomización escénica potenciando significado y misterio.

martes, 7 de julio de 2015

Atravesando la sierra de Los Santos


Bordeando el pequeño monte de pinos, ladera abajo voy, dejando atrás la Sierra de Los Santos de Maimona para volver a Zafra siguiendo la huella de antiguas trochas. 

Cruzando entre pastizales camino bajo un sol inclemente. A la vista se ofrecen campos de almendros  y el oro de los trigales tras la mies, esperando ser recogido para el ganado, destilando en su aroma seco y pajizo todo el espíritu del verano.

En un espasmo huye al verme sin volverse atrás una liebre, tachonando en su pelaje pardo el campo amarillento y sofocado de sol. Barbechos y brozas se enredan en los caminos donde resuenan las faenas ahora en descanso. 


Tras rodear una colina diviso (por fin) la ciudad. 

Doméstica y cereal, a mis pies se extiende dándome la bienvenida el inconfundible llano de Zafra.

miércoles, 1 de julio de 2015

La transgresión de Teatro Xtremo en la plástica de Residentes2015


Foto: Ricardo Bautista

La imposibilidad de la muerte en la mente de alguien vivo se llama el montaje que Teatro Xtremo ofreció el 26 de junio en la santeña Sala Guirigai, abriendo el programa artístico Residentes2015.

Obra escrita por Ricardo Campelo,  quien también actuaba junto a Diana Lucena y Luisa Torregrosa, quienes interpretaron una ácida visión del hedonismo a través de dos personajes lanzados en su desinhibición cuyas acciones son grabadas por Campelo, proyectando este film dinámico sobre dos pantallas convergentes sobre el escenario.

La obra es en sí misma una performance  de gran inspiración en el agresivo y muchas veces estrambótico accionismo vienés, una performance en la que confluyen diversos lenguajes (como escribí para Madreselva) de una gran plasticidad fundada sobre el body-art, que va desarrollando esta arriesgada dramaturgia  en el lenguaje de la extraña y reiterativa danza de las dos actrices que en su desnudez  evocan la inocencia progresivamente vulnerada del ser humano en el ritmo in crescendo de su actuación congestiva y delirante.

La imposibilidad de la muerte en la mente de alguien vivo pese a su título nada tiene que ver con las divagaciones de un Milan Kundera,  sino con la obra de Damien Hirst, según Campelo, sobre el que se inspira. Esto es puramente un elemento anecdótico porque sin esta referencia entenderíamos igual esta obra, que encendió una viva polémica tras la función, en tertulia con todos los asistentes, sobre el grado de compromiso que entrañaba una realidad artística determinada, sostenida por Jose Iglesias (comisario de Residentes)


Independientemente de unas posturas u otras, nadie podrá negar el riesgo  y la transgresión que supone la obra de Ricardo Campelo en lenguaje y sentido en lo que significa de retrato ácido del lujo y el bienestar,  que martiriza la mente del ser humano en su vana ínfula de grandeza hasta alienarle y desposeerle de sí mismo. Ricardo Campelo tiene la estética del glam, sí, pero está enfocada desde un existencialismo inverso. El kitsch de Campelo es sólo una anécdota para enfrentarse al teatro de la crueldad y al teatro pánico, desde donde emite su discurso y centra su sentido siempre arriesgado, muy en la línea de la estética de la Sala Guirigai y de ahí la justificación para hacerse eco de  esta obra de la compañía jiennense TeatroXtremo.  

viernes, 26 de junio de 2015

El pequeño jardín modernista





Ahora que ya no está ella, me encargo de regar las más de las tardes el jardín de mi abuela al caer el sol, en una luz que reblandece perfiles, una luz grata a la memoria.

Regar el jardín es justa ofrenda a mi propia identidad. ¿Cómo no atender el escenario de mi infancia regando las plantas que crecieron conmigo?.

En este mismo jardín asistí atónito y deslumbrado al milagro de la vida plantando (siendo yo niño de algunos pocos años) unas semillas de maíz que pacientemente cuidaba a diario, cuando mi abuelo nos traía del colegio a mi hermano y a mí, iba yo al rinconcito del jardín donde estaba  la planta hasta que despuntó una espiguita que fue creciendo ante mi admiración.

El jardín de mi abuela pone en la tarde una nota de modernismo provinciano  en el sutil aroma del jazminero o la intrincada madreselva acrobática. El grácil geranio habita junto al manzano chino, que pese a su nombre es un espigado arbusto  que da extrañas bolas, tomatitos rojos y verdes con las que los gatos se purgan.

Haciéndome compañía aparece de repente la tortuga en su senectud recóndita y diminuta, soportando el secarral del verano. La saludo dándole un manguerazo y llenando de agua su poza, para acto seguido sumergirse a su placer como si estuviese en una bañera.


El pequeño mundo vegetal enredado en el silencio de las tardes al ungirlo con el agua se refresca y se despereza de su sopor, alimentando de actualidad el instante del jardín, ofreciéndonos su humilde sonrisa de agradecimiento en su verdor humedecido.

viernes, 29 de mayo de 2015

La leyenda de Santa Maria de Cáceres




Barriendo con la mirada diviso la ciudad de Cáceres desde el campanario de su concatedral de Santa María retrepada en sus colinas mostrando su silueta gallarda y espigada en las agujas de las iglesias y atalayas, con su aroma medieval de ocre y añeja divisa.

Si la subida ha sido larga y penosa, el descenso siempre se hace peligroso,  girando en espiral sobre la escalera de caracol que como un extraño dominó se extiende encajonada en un oscuro túnel  que pasa por puertas de  misteriosos archivos, un túnel que, a tramos, se desahoga en misteriosos rellanos donde habitan santos remotos, se perfilan en la luz armarios con casullas  y libros de coro de bellas láminas esperando en su atril.

Las entrañas de la concatedral se retuercen en laberintos y esquinazos sombríos suavizados por algunas pinturas y tallas hechas por fiel devoción de un pueblo que puntual acude a sus plegarias y que nos habla de la sustancia rural de Cáceres, siglos atrás, que desde sus torres vigilaban, dignas y paternales,  una sociedad donde vivían caballeros y pastores,  sencilla y feudal.

lunes, 18 de mayo de 2015

Rodando un documental con Libre Producciones



Invitados por el productor y director José Camello hemos pasado  la mañana con el filósofo y novelista Miguel Manzanera rodando un documental para un próximo programa de Canal Extremadura con su equipo de Libre producciones  en  un peculiar set: en medio de la dehesa.

Se ha rodado poco más de una hora durante la que hemos hablado de la obra de Manzanera, compuesta hasta ahora por dos novelas: Desde el sur (2007) y El silencio encantado (2012), y su ensayo recién estrenado Atravesando el desierto sobre las perspectivas del marxismo ante el siglo XXI. Hay un primer ensayo El periplo de la razón (2011), el racionalismo musulmán en la Edad Media,  aunque su autor decidió no encajarlo en la conversación que se proyecta emitir el próximo septiembre.


El rodaje ha sido una gran ocasión para retomar el contacto y disfrutar de la compañía de JoséCamello y su mujer Ana Baliñas (directora adjunta y guionista), que ya habían pasado por Zafra recientemente al hilo de la proyección de su largometraje El mal del arriero,  y conocer al resto del equipo: el operador Rafa y Sonia,  técnica de luz y sonido.

No hay nada como trabajar con profesionales que te facilitan las cosas, así que el rodaje con Libre Producciones (la productora del popular programa El lince con botas) ha sido un auténtico placer, como también la comida que hemos disfrutado luego en Zafra en compañía de nuestros talentosos y espléndidos amigos, quienes han hecho que  este San Isidro del año 15 se grabe a fuego en nuestros corazones. 

domingo, 26 de abril de 2015

Los tres cerditos visitan La Nave del Duende con Arbolé Teatro



Cuando vi el cartel supe que la tarde del 25 no podía faltar a la sesión infantil de La Nave del Duende en el Casar de Cáceres. Se iba a representar Los tres cerditos, el cuento que cada noche nos contaba nuestra madre a mi hermano y a mí cuando éramos pequeñines. Como siempre (recuerdo) nos dormíamos antes de que mi madre  lo finalizara, por lo que tenía  grandes lagunas argumentales en mi mente que al fin han sido compensadas.


Revisar la realidad desde otro punto de vista siempre es un ejercicio grato si quien nos ofrece la perspectiva tiene la delicadeza suficiente como para abrirnos una nueva dimensión, como es el caso del titiritero Iñaqui Juárez en nombre de la compañía aragonesa Arbolé teatro, que representó la historia sirviéndose de marionetas accionables con juegos de voces muy apropiados, con todos los ingredientes necesarios dentro de un lenguaje escénico esencial muy ingenioso a través de un escenario tripartito donde se desarrollaba la acción secuencial protagonizada por los tres cerditos hermanos: Cochinillo (el vago) Gorrinico (comilón) y Tocinete (inteligente), quienes viven su vida apacible en la granja hasta que descubren que su padre ha sido sacrificado para hacer chorizos y, horrorizados, se niegan a ser transformados en embutidos y huyen al bosque en donde tiene lugar el traumático encuentro con el lobo que, desalentado por el ingenio de los cerditos (reunidos secuencial y progresivamente en casa de Tocinete), abandona en la histeria a sus presas, que celebran seguir con vida, pero sobre todo se alegran de haber vencido al feroz depredador, que migra hacia otras tierras.

Una tarde risueña que hizo disfrutar a todos los niños y mayores que abarrotaba la sala casareña La Nave del Duende con este montaje de Arbolé, muy edificante en los tiempos que corren, y sin duda,  se advierte en esta aventura de hermandad porcina un discurso soterrado trasunto de la situación contemporánea. No en balde Los tres cerditos es un clásico y hace que estas obras infantiles sean de interés general para todas las edades. Muy recomendable para disfrutar una tarde encantadora y alegre. 

domingo, 19 de abril de 2015

Montyjazz. Un viaje en tres etapas por la canción melódica



Montyjazz ofreció el pasado 18 de abril en los Sábados Musicales  de las Juventudes Musicales de Zafra un concierto de temas melódicos bajo el título genérico  Del jazz al bolero consistente en versiones de grandes clásicos del género arropados por la voz  de Alberto Arroyo, con el acompañamiento de Pedro Monty al piano.


Un recorrido de poco más de una hora estructurado en tres itinerarios: Nueva York bajo la hegemonía de Frank Sinatra, con temas como Fly me to the moon o My way. La segunda etapa recaló en Londres  y su influencia pop con la presencia de The Beatles, John Lennon y Elton Jhon para acabar el viaje en Latinoamérica bajo la influencia del tango (Carlos Gardel) y el bolero cerrando el concierto con una deliciosa versión de Lucía destilando su extraña y vaga nostalgia al piano de Monty y la bien medida y templada voz de Alberto Arroyo, quien hizo corear las canciones a un público ya de por sí implicado en  cuanto estas canciones melódicas tan populares  forman parte de su biografía sentimental, hablándole de ilusiones desvaídas, amores y desamores evocados en tardes como este sábado gracias a Montyjazz